Estos días hemos estado hablando de un isótopo llamado Carbono 14.

El carbono-14, también llamado 14C o Radiocarbono, es un isótopo radiactivo del carbono. Fue descubierto por Martin Kamen y Sam Ruben el 27 de Febrero de 1940. Tiene 6 protones y 8 neutrones en su núcleo. Está presente en todos los materiales orgánicos, por lo que además se emplea en la datación de especímenes orgánicos. Se forma en la partes altas de la atmósfera a partir del nitrógeno; por ello, está presente en la atmósfera.
Martin
Kamen, uno de los descubridores de este elemento, fue físico y
catedrático de universidad. Nació en Canadá en 1913 y falleció
Estados Unidos en 2002. Sam Ruben también contribuyó en este
descubrimiento. Nació en Estados Unidos en 1913 y falleció en el
mismo sitio en 1943. Descubrieron el Carbono-14 bombardeando grafito
en un ciclotrón (un acelerador de partículas circular) para
conseguir un isótopo radiactivo del carbono. Querían utilizar este
isótopo para investigar las reacciones químicas de la fotosíntesis.
El
Carbono 14 sirve, entre otras cosas, para identificar fósiles y
adivinar su edad. Aún así, tiene un problema: no es posible usarlo
para datar fósiles de más de 50.000 años. En el caso de las
plantas, el Carbono-14 está presente en ellas desde que hacen la
fotosíntesis. Cuando mueren, el Carbono-14 se transforma en
nitrógeno. Así, si se conocen las cantidades de Carbono-14 y
nitrógeno que hay en el fósil es posible averiguar su edad. Por
otro lado, los animales obtienen Carbono-14 al comer organismos que
realicen la fotosíntesis, es decir, de plantas. Al morir, sigue el
mismo proceso que el de las plantas.
En
mi opinión, el Carbono 14 es muy útil, ya que gracias a él es
posible saber la edad de los fósiles, o simplemente de los huesos,
cosa que puede ayudar a la hora de investigar algo tan importante
como un crimen.
