lunes, 30 de mayo de 2016

ELENA GARCÍA

El pasado viernes 27 de Mayo, recibimos una conferencia impartida por Elena García Armada.
Se trata de una científica española, titular en el Centro de Automática y Robótica CSIC-UPM, y doctora ingeniera industrial. Es una de las investigadoras principales del CSIC y fundadora de Marsi Bionics, una empresa que busca poder crear exosqueletos de marcha para ayudar a gente con enfermedades neuromusculares.
Según nos explicó, conoció a una niña que había sufrido un accidente de tráfico, por lo que no era capaz de mover las piernas. En ese momento, decidió centrarse en la fabricación de dispositivos que facilitaran la movilidad a las personas. Creó un prototipo de exosqueleto biónico que fue probado por la propia niña, Daniela, y, aunque tuvo un resultado satisfactorio no pudo ser lanzado al mercado por la falta de fondos. Aún así, ella continúa desarrollando exosqueletos para niños con atrofia muscular espinal, una enfermedad degenerativa que no se puede curar. Dichos exosqueletos son robots, con forma de pantalón que cubre hasta el torso. El exosqueleto interpreta lo que la persona quiere hacer (caminar, sentarse...) a través de sensores y hace que esta se mueva.

Elena también nos estuvo explicando las diferentes aplicaciones que pueden tener los robots hoy en día, demostrando así que el hecho de que un robot pueda llegar a ser más inteligente que nosotros o rebelarse contra la gente es solo un mito. Estas aplicaciones son muy variadas; pueden ser usados en la agricultura, para rescates, para la exploración planetaria, como robot guía, como forma de entretenimiento o de uso doméstico, entre otros. Según ella, el nuevo reto para la industria de la robótica es conseguir que los robots interactúen de forma directa con los seres humanos.
Para enseñarnos como eran los robots, ella nos llevó uno para hacernos una demostración de lo que podían hacer. Este robot se trataba de Nao, un robot humanoide desarrollado en una compañía francesa. Su propósito principal es la educación o la investigación, aunque es posible usarlo como forma de entretenimiento. Nos mostró que Nao tenía unos sensores capaces de reconocer las caras de la gente para posteriormente seguirlas o buscarlas. También era capaz de hablar, sentarse o incluso bailar.


En mi opinión, ha sido una charla muy interesante y a la vez entretenida, ya que Elena nos enseñó vídeos y a Nao durante su explicación. Me parece que el tema de los exosqueletos es vital para la salud de muchas personas, ya que pueden dejar de ser discapacitados, y es una pena que no puedan comercializarse por la falta de fondos necesarios.

miércoles, 11 de mayo de 2016

CELIA SÁNCHEZ-RAMOS


El viernes 6 de mayo, una científica española vino a visitarnos al instituto y a hablarnos sobre sus investigaciones. En su conferencia se trataron varios temas que me parecieron muy interesantes, y por ello he investigado sobre ella.

Esta científica es Celia Sánchez-Ramos, investigadora en el área de protección y prevención de la visión. Nació en 1959, en Zaragoza, y lleva siendo Doctora en el área de Medicina Preventiva desde el año 1994. Actualmente trabaja en la Universidad Complutense de Madrid como profesora de Óptica Fisiológica y Percepción Visual. En 2012 fue nombrada ''Doctora Honoris Causa'' por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo por sus intentos de transmitir los conocimientos científicios a la sociedad, pero cuenta con más premios, como el de mejor inventora, que le fue otorgado en 2009. Entre sus investigaciones destaca la que trata sobre la degeneración de las neuronas, prevención y protección del sistema visual, a través de experimentos en animales o ensayos clínicos. Ha inventado más de 15 patentes relacionadas también con la protección de la vista, como lentes o filtros.

Entre los filtros creados por ella, el más destacado es el que salió al mercado en Marzo del 2013. Se trata de un filtro para evitar y reducir el daño causado en el ojo por la luz de los dispositivos electrónicos del día a día. Este filtro absorbe parte de la luz de estos dispositivos sin llegar a cambiar el color de lo que se ve en la pantalla. Según ella, la luz que emiten es de un tono azul que daña más la retina que cualquier otro tipo de luz, y también reduce las veces que parpadeamos por minuto. En un caso normal, se parpadean aproximadamente 20 veces, pero si estamos expuestos a la luz de alguna pantalla estos parpadeos se reducen a 12 o incluso a 9.

Opino que ha realizado unos trabajos muy importantes para la salud de los ojos y gracias a ellos se podrán evitar muchos problemas en la retina. También, gracias a ella, hemos aprendido cuánto daño hacen realmente las pantallas en nuestros ojos y qué consecuencias pueden tener. Nos habló también, aunque de forma más breve, que en España se está tratando de detectar si una persona padece de Alzheimer observando y analizando el cristalino del ojo. Esto sería un avance muy grande en la medicina y permitiría detectar dicha enfermedad antes de que la persona llegase a tenerla. Finalmente, el hecho de que haya podido venir a explicárnoslo me ha parecido muy interesante y una gran oportunidad de conocer sus trabajos.